Confesiones

 

¿Sabes? Ya te echo de menos

Y te tengo a un par de metros

Por no poder acercarme a ti

Como me gustaría.

 

¿Sabes que a veces me mata

El pensar que no te tengo?

¿Sabes que las tardes son más largas

Desde que tomaste aquella decisión?

Rompiste las cadenas de tu prisión

Y me está matando esta libertad.

 

Olvida los momentos que vivimos

Empecemos de cero,

Sin errores, sin miedos,

Y conozcamos juntos la luna

Con el alma desnuda

Bajo la luz de tus pupilas.

 

Y regálame lo que queda de julio

Porque este agosto será más frío

Que el propio mes de enero

Al tenerte tan lejos.

Y septiembre será ya pasado

Cuando octubre olvide todo

Lo que algún día pudo ser.

 

No te preocupes por mí

Seguiré mi rutina

De  hacerte sonreír

Y cuando ya no estés

Lloraré mientras suena

En algún concierto

Algún tributo

A tu adiós.

 

¿Y qué culpa tengo yo

Que tus besos no fueran de hena

Y el tatuaje de tus labios

Ha dejado impregnado

Para siempre

Mi piel

Con el olor de tu recuerdo,

Con el recuerdo de tu olor?

 

Puede ser que este

Sea el último poema

que te escriba.

 

O puede ser que sea

El primero también…

Anuncios

Busco

Busco el silencio del arroyo
El sabor de un sueño
El vaho del desaliento.

Busco el amanecer por la tarde
El sinsentido de los sentidos
El piar de una noche de enero.

Busco la soledad entre la gente
Una nube en el desierto
Un soplo de agua de mar.

Busco sangre azul entre plebeyos
Una caricia de un psicópata
El asesinato de un cuchillo.

Busco la esperanza en el infierno
Una llama en madera mojada
Una canción para quien no puede escuchar.

Busco el abrigo en agosto
El aire no potable en la montaña
El cielo ardiendo al almorzar.

Busco y rebusco entre mis cosas
Mil razones para volar
Y solo encuentro sombras rotas
buscando mareas en la luna
Para poder por fin descansar.

¿Eso qué más da?

Quisiera regalarte un abrazo
Como el mejor de mis abrigos.
Quisiera robarte las dudas
Y lanzarlas al más allá
Quisiera llevarte bien lejos
Para poder
mostrarte la verdad
Y dejar que lo único
que sean fugaces
Sean las estrellas.
Quisiera desteñirte los labios
Y mezclarlos con el color de los míos.
Condenemos a tus miedos
A cadena perpetua
Y perdámonos en algún camino
Donde nadie nos pueda juzgar.
¿Y de qué sirve prometerte
Que lo haría una y otra vez
Si al tropezar con tu mirada
Me dice que ya sabes
Que es verdad
Aunque tu cabeza te convence
Para que no me creas?

Me hubiera gustado ver
Cómo te quedan mis besos
En cualquier playa
Haciéndome cosquillas con tu pelo
Como único testigo la luna
Ya sea llena, nueva o menguante,
¿Eso qué más da?

Pudiste ser

Pudiste ser el estribillo
de mi canción favorita
Y apenas nos quedamos
En un par de acordes.

Pudiste ser mi futuro
Y nos estancamos
En un presente incierto
Que quemó los proyectos
De una vida juntos.

Pusiste mi vida entera
Patas arriba y ahora
Te alejas, dejándome
Con la mitad de las dudas,
Con la mitad de los miedos
Con la mitad de mí mismo.

No te culpo, el mayor culpable
Es mi otra mitad, por no dejar
Que las palabras fluyeran,
Por hablar sin decir nada.

En el fondo buscabas
Un héroe que te sacara en brazos
Del mar de incertidumbre
En el que vivías.
Y te topaste con un cobarde
Que no se atrevió
A romper las cadenas
Que te hundían más hondo,
Que te quitaban la vida.

No te culpo, el mayor culpable
Es uno mismo por no decirte
Que saltaría delante de ti
Para amortiguarte la caída.

Pero ahora ya es tarde
Para borrar los errores.
La decisión está tomada
Y no hay vuelta atrás
Que me permita
Rescatarte del fango
Que te ahogaba.

Ahora ya es tarde
Para recordarte que pudiste ser
El estribillo de mi canción favorita
Pero fui yo el que no te pude ofrecer más que un papel en blanco
Y una pluma que no escribía.

22:22

Cada noche a las 22:22
Reviso el móvil por si estás conectada
Y me das las buenas noches.
Aunque nunca lo estés.

¿Y por qué esa hora? Te preguntarás.
Porque hace tiempo, mucho tiempo
Tanto tiempo que ni te acordarás
Me dijiste que te gustaba
Cómo escribía
En un papel cualquiera
El número dos.

Y al unir el dos con el tiempo
Es la única manera
Que tengo
De tenerte cerca.

Si sueño…

Existe un amor sincero

Que despierta sentimientos

que creías apagados

Que renueva ilusiones olvidadas

Que abraza la esperanza

para hacerte mejor cada mañana.

Existe un amor que nace de la calma

Como un café a fuego lento

Una calma que se convierte en sueño

Y es ese sueño el que le da las alas.

Un sueño que te hace volar por las alturas

Sintiendo la ligereza de un pájaro

Y hace que las sombras

ya no sean tan oscuras.

Un amor soñado que inunda

de su fragancia la habitación

y el recuerdo se queda muy dentro

incluso cuando ya no estás.

Un amor que se convierte

en un sueño placentero,

como una siesta abrazados

con manta en el sofá

en pleno mes de enero.

Un amor casi perfecto que solo tiene un error,

y es que llega en el momento equivocado.

Puede que lo olvidemos cuando seamos viejecitos,

puede que sea solo un capricho del destino,

O puede que nos arrepintamos día tras día,

sintiendo que apostamos al caballo perdedor,

un tren perdido que marcará nuestra vida.

Es ese amor el que elige imaginar a su antojo

momentos tan bellos pero que, sin embargo,

nunca vivirás porque, a pesar de todo,

es solo eso, un sueño.

Y como ocurre en todos los sueños

aunque tarde más o tarde menos

irremediablemente, algún día

te tendrás que despertar.

Mar y Nera

A veces me preguntas
Qué tal estoy, si algo va algo mal
Y a veces yo no sé si algo va bien
O lo que debo contestar.

Solo sé que tus dudas me acorralan
Me enjaulan en un mar
De incertidumbre
En el que no soy el único

Que quiere navegar.

También estás tú
Con tu sonrisa de poesía
Que me invita a pasar
descalzo a tu corazón
Pero a veces
Hay clavos que pinchan
Y otras hay puertas
que no puedo atravesar.

No te culpo
Mi corazón también sabe a sal
Y me sangran las heridas
Aunque no las sepa curar.

No te culpo
Hay decisiones que uno ha de tomar
Girar la dirección del barco
Hace sentir mareos
Al principio
Pero al rato pasarán.

Sé que necesitas tiempo
Para aclararte
Para decidir
Si vienes o te vas.

Y el tiempo,
marinera de corazón errante,
Es algo que yo te puedo dar.