Huellas en la arena

Ayer fui a pasear por la playa.
A pesar de los kilómetros
Que nos separan
Podía ver tus huellas
a la par que las mías.
A pesar de que la noche
Era oscura
No tenías frío
en tus manos
Porque tus dedos
Iban entrelazados con los míos.
Los demás paseantes
pensarían que un loco
Iba hablando solo
Por la playa.
Pero solo discutía contigo
Sobre si las albóndigas de mi madre
Están más buenas que las de tu padre,
Sobre si el tiempo nos daría
La razón sobre aquella locura,
Sobre si las gaviotas vuelan
Con más estilo
Que los gorriones de ciudad,
O sobre si la próxima vez
Que pisemos aquella arena
Esta vez de verdad
Será con abrigos
O con sandalias.

Anuncios

Segunda oportunidad

Hace tiempo que nos miramos.

Aunque he de decirte

que hace aún más tiempo

llegué a odiarte.

Sabes que llegué contigo

hasta el final

pero todo terminó

de la peor manera.

Te convertiste en mi peor opción,

en árbol quemado.

Pero no me deshice de ti.

Al fin y al cabo,

no me pertenecías,

otras manos ya te habían tocado.

Hace tiempo llegué a olvidarte

y solo te recordaba

cuando un pensamiento negativo

se cruzaba en mi cabeza,

a modo de recuerdo de quien

no debe volver a caer

en el mismo error.

Pero sabes que hace algún tiempo

nos hemos vuelto a mirar.

Apareciste de nuevo sin saber cómo

y ahora nos observamos.

Antes era joven y deseaba

devorarte rápido

para ir a por la siguiente víctima,

pero me hiciste atragantarme.

 

Mi orgullo me hizo llegar hasta el final,

aunque en el fondo no quería.

Ahora, después de tanto tiempo,

llevó una temporada que vuelvo

a observarte entre las demás.

Ese sentimiento de odio

se ha ido disipando

con el aire fresco de otoño

y estoy empezando de nuevo.

A pesar de mis recuerdos,

quiero volver a equivocarme.

Ya no soy aquel joven, puedo decir

que soy otra persona

usando el mismo cuerpo,

cuerpo más viejo, más cansado,

pero soy otra persona.

Este nuevo yo quiere darte

una nueva oportunidad,

quiere encontrarse con la misma piedra

y pensar que el otro yo,

el impulsivo,

el que se precipitaba,

estaba equivocado.

 

El fin de semana pasado

te di una nueva oportunidad.

Te acaricié de nuevo con precaución,

sin esperanza.

Te acariciaba con cuidado,

sabiendo que al mínimo descuido

me harías sangrar las manos.

Pero empezaste a darme confianza

ante la confusión de las primeras palabras.

Comenzaste a convencerme

de que no sangraría,

de que solo querías darme

una nueva historia

aunque ya la conociera.

Y quería decirte que me estás

haciendo olvidar aquel prejuicio

contra ti.

Y me gustas.

Me gusta escucharte contar

La misma historia

Aunque ya no la recuerdo.

Ha pasado tanto tiempo…

 

Tú no has cambiado,

sigues siendo la misma,

pero yo no te recordaba

de esta manera.

Soy yo el que ha cambiado.

Soy otra persona

En este cuerpo más viejo, más cansado.

¿Acaso tendré que pedirte perdón

cuando llegue el triste final

y quizás te vuelvas

la mejor de mis historias,

es decir,

mi libro favorito?

 

Estrella fugaz

Hoy habrá lluvia de estrellas.
No importa que la noche
esté nublada
O haya demasiada luz
en el horizonte.
Hoy habrá lluvia de estrellas.
Te prometí una estrella fugaz
Que dure apenas medio segundo
Pero que dicen, hace que se cumplan
Los deseos que le pides.
¿Si se cumpliera,
si pudiera abrazarte
Mirando el cielo estrellado
Acaso no se habrá cumplido
el deseo antes de pedirlo?

La vida, fugaz como una estrella,
Nos pone a prueba con caprichos
De un destino que parecía controlado.
La vida puede girar de rumbo
A la mínima de cambio
Y en cambio, las estrellas
Seguirán siendo luceros de tristes
Y poetas, de sombras y de promesas,
De personas que podrían llegar
A enamorarse, pero solo
se quieren un poquito quizás.
Y la vida cambia,
rechaza las fronteras
Del razonamiento,
A veces
Impide volar
a quien quiere
Pero nunca podrá impedir
Que sueñen las mentes.
Y por eso te invito
A soñar que algún día
Mirando al norte de tu pelo
Mientras te abrazo por la espalda
Señales una estrella en el cielo
Que yo no veré,
Que nadie más lo hará,
Que desaparecerá
en la oscuridad
Para no volver más.
Pero aquella estrella
A pesar de haberse ido
Te prometo
Que permanecerá
para siempre
en tus recuerdos.

Pieza

Hace tiempo que no soy el mismo
Siento que ya no soy el que era
Ahora formo parte de algo nuevo
Soy parte de alguien
Y esa alguien forma parte de mí.
Desde hace casi un año
Hemos dejado de ser lo que éramos
Para complementarnos en secreto
Entre miradas que no adivinan
El acertijo en el que tú y yo
Nos hemos convertido.
Te has convertido en moraleja
De mi fábula,
En cobijo de mis secretos,
En abrazos de mis miedos.
Eres la protagonista de mi vida,
La sonrisa que confía
En que el final del cuento
No la sorprenda.
Y te prometo que lo intento.
A veces te juro que intento
Pasar desapercibido por tu lado
No fijarme en tus ojos,
a veces atentos,
Otros ausentes.
A veces pienso
en tus gustos musicales
Tan distintos a los míos.
Y a pesar de todo
me hace sonreir el caos
Que le crearíamos a la minicadena
Si viviéramos juntos.
A veces también me pregunto
Qué sería de nosotros
Si los únicos abismos
Que nos rodearan
Fueran los lados de la cama.
Otras veces, en cambio,
se entrometen los tabús
Para recordarme que somos
mundos divergentes
Y a la vez
Polos opuestos.
Me aferro a ese pensamiento
para no hacernos más daño,
Para volver a ser yo
Y que tú vuelvas a ser tú.
Sin embargo, al verte,
y a pesar de hacerme el serio,
Los ojos no engañan
A un corazón que no miente.
Yo no puedo volver a ser el de antes
Porque ya soy parte de alguien
Y esa alguien forma parte de mí.
No puedo arrancar de ti
Una parte que ya te pertenece
Y yo no te puedo devolver
Esa pieza que,
a pesar de todo,
Completa este rompecabezas.

Nana

Duerme duerme niña Ito
Que el cielo ya está oscuro
No te preocupes por los miedos
Que no quedará ni uno.

Duerme duerme niña Ito
Que el cielo ya está estrellado
Y la luna está esperando
A que te duermas a su lado.

Duerme duerme niña Ito
Que el cielo ya está callado
Con los ojos cerraditos
los sueños ya están llegando.

Sueña sueña niña Ito
Con tus seres más queridos.

La niña ya está durmiendo
Y esta nana se ha acabado…

 

 

Y como esto va de nanas…

Ganas de escribirte

Hoy tenía ganas de escribirte
A pesar de ser lunes,
A pesar de ser tarde.
Hoy estabas tan graciosa
Y tan guapa
Con tu nuevo peinado
Que ahora el otoño
conjunta a la perfección
Con tu pelo y con tus ojos.

Hoy tenía ganas de escribirte
Y aunque no lo hice
busqué como cada día
Un encuentro que no llega,
Un coche como el tuyo
Pero al verlo, me di la vuelta.
Me puse nervioso
Al pensar que si te viera
No sabría qué decirte.
Me puse nervioso de romper
Las reglas del juego
Y no saber convencerte
De que había sido solo suerte.

Ayer me sorprendiste
Con un mensaje por la mañana.
Me sentí afortunado
Por saber que al menos
Por un día
Te dormías sin mí, pero a mi lado.

Hoy siendo lunes
estabas tan graciosa
Que no quería
Que se acabara el tiempo.

Y a pesar de no poder escribirte
Hoy te dejo estas líneas
Para dejar plasmado
Lo que hoy he sentido
No solo porque estuvieras graciosa.
Es que siendo veintidós,
Tenía que ser el destino.